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lunes, 26 de enero de 2015

Los que crecimos respetando a ETA

Hace poco tuve la oportunidad de hablar en Radio Ser Córdoba sobre la relación de la juventud con el terrorismo junto con otro compañero de la Universidad. Lo hice en un momento complicado debido al sangriento atentado contra la revista Charlie Hebdo, justo a la semana de los atentados.
Una de las preguntas a las que me tuve que enfrentar fue la relación de la juventud con el terrorismo de ETA, afortunadamente ya silenciado en nuestro país. Como declaré, mi generación no tuvo miedo a la ETA; sentíamos rechazo y confianza en que algún día se resolvería gracias a la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Que no tuviésemos miedo no significa que no respetásemos a ETA. No el respeto que se le tiene (o debería tener) al profesor o al progenitor, sino el respeto que se le tiene a un grupo de asesinos que sembraban de cadáveres la geografía española. El respeto que se le tiene a la muerte o a una enfermedad terminal. La sensación de banalizar un conflicto que dejaba víctimas anualmente y heridas abiertas en Euskadi era sencillamente repulsivo, no recordando bromas sobre ETA entre la chavalada de mi edad, bromas que si generaba, por ejemplo, el terrorismo yihadista, con un gusto más que dudable.
Esa banalización, sin embargo, ha comenzado, y no desde grupos de estudiantes irreverentes o revistas marginales, sino desde las más altas instituciones del Estado, desde los mejores periodistas de la derecha, desde los círculos de poder y las más altas esferas. ETA se ha convertido en el coco, en una sambenito vacío con el que vestir al más ridículo oponente político para difamarlo sin argumentos, una suerte de ley de Godwin de la política española apta solo para los más cerriles y estrechos cerebelos del electorado español.
¿Se puede considerar ETA a un profesor universitario que, mediante una serie de asambleas, monta una suerte de movimiento personalista a base de propuestas irrisorias y logra una determinada atención mediática y cuota de poder? ¿Se puede considerar ETA a una plataforma que se dedicaba a copiar formas argentinas de manifestación y que hace llorar a los hijos de los ministros? ¿Es ETA el aborto, ese tema a caballo entre el derecho de la mujer y la bioética?

Yo al único etarra que reconozco es al de la capucha y tiro en la nuca; al de la bomba furtiva y el cobarde comunicado, al del zulo y la huida a Francia. Me niego a rebajar el terror que generaron unos asesinos a sambenito de la derecha y fácil chascarrillo político del periodismo conservador. ETA fue una banda terrorista, no una recurrente falacia del hombre de paja. 

miércoles, 11 de junio de 2014

El peso del Rey en la política internacional

Tienden a vendernos la figura del Rey como un cargo inocuo, más ceremonial y folclórico que real, cuyas bondades se muestran en forma de contratos con los sauditas, imparcialidad (por no decir mutismo) ante los asuntos políticos y ser un eje fundamental en la Transición. El Rey, en definitiva, reina pero no gobierna, siendo esto último tarea de políticos y burócratas del poder ejecutivo.
Esto, no obstante, es una verdad a medias. En el Derecho interno, el que emana del Congreso esto es cierto; todos los actos del rey son refrendados, es decir, completados por el ministro del ramo. No obstante, en el Derecho Internacional esto no ocurre. Por el mero hecho de ser Jefe del Estado, ya se tienen poderes de representación sin tener que presentar plenos poderes y por tanto, obligar al Estado. Igual ocurre con las declaraciones unilaterales públicas emitidas por el Jefe del Estado, que obligan de forma vinculante a todo el Estado.
¡Un momento! Pensará el avispado lector: el rey reina pero no gobierna, así lo hemos decidido todos los españoles. El foro internacional (donde no es que reine precisamente la paz, concordia y comprensión entre los pueblos) debe aceptar que la voluntad del pueblo español es que al Rey un ministro luego le refrende sus palabras. Pues no, mucho me temo que, tal y como expone el artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969, Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado. Por tanto, el Rey puede obligar perfectamente al Estado español en el plano internacional.
No todo es tan malo. El artículo 46 de la misma Convención recoge que  El hecho de que el consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado haya sido manifiesto en violación de una disposición de su derecho interno concerniente a la competencia para celebrar tratados no podrá ser alegado por dicho Estado como vicio de su consentimiento, a menos que esa violación sea manifiesta y afecte a una norma de importancia fundamental de su derecho interno. Aquí tendríamos una buena forma de desligarnos de las declaraciones o actos de nuestro Rey.
Por último, en el Derecho Interno no todo está perdido. Sigue siendo preceptiva la función del Parlamento para autorizar Tratados, siendo necesaria incluso una Ley Orgánica para los Tratados de mayor importancia. Por tanto, parece absurdo pensar que el Rey vaya a meterse en un berenjenal internacional para que luego el poder legislativo rechace tus actos. No obstante, tenemos una dinastía borbónica: no sería la estupidez y el ridículo internacional más grande que hayan hecho.
Del anterior galimatías, solo quedaría pensar si el Estado español se vería afectado por algún tipo de régimen de responsabilidad internacional.
La figura del Rey, entonces, debe de ser una figura políticamente impecable en una democracia avanzada, con la cabeza fría y siempre vigilante de sus acciones. Y de esta laguna jurídica una reflexión sobre la Monarquía y el peso que pudiera llegar a tener.

PD: Todo esto no es tan malo. Si nos saliese un Rey genocida, al no estar vinculado el Derecho Interno con el Internacional este sería juzgado, aun con otra Ley de Amnistía. 

lunes, 31 de marzo de 2014

La titularidad de la Mezquita-Catedral

Incluso escribir el título es difícil. ¿Catedral, Mezquita-Catedral, Mezquita? Si atendemos al culto que tiene lugar en ese lugar, es Catedral. Si nos atenemos al culto que en ella hubo entre los siglos VIII y XIII, es una Mezquita. El nombre Mezquita-Catedral parece no contentar a nadie, a pesar de que parece poder conjugar lo que uno se va a encontrar al atravesar sus muros: un edificio inequívocamente andalusí donde se practica el culto católico. Incluso la posición de las palabras es correcta: primero fue Mezquita; más tarde, Catedral.
Este tema puede abordarse desde muchos planos: morales, teológicos o políticos. En un mundo positivizado, donde impera el ordenamiento jurídico frente a cualquier otra circunstancia, parece interesante incidir en qué leyes, y las dos interpretaciones que surgen de estas, están suscitando el debate.
La diatriba se basa en presupuestos: la titularidad de la Mezquita-Catedral y la inconstitucionalidad de unos artículos de la Ley Hipotecaria. No obstante, es el primer presupuesto sobre el que radica toda la polémica: si resultase ser un bien público, el segundo presupuesto quedaría invalidado.
Voy a intentar arrojar luz sobre esta cuestión, y no voy a aventurarme a dar una respuesta; no por cobardía, sino por responsabilidad hacia el lector. Estamos ante un caso de enrome envergadura que probablemente acabe en los tribunales, donde se mezclarán leyes modernas con antiguas provisiones reales y la propia Historia de la ciudad.
Aquí hay dos visiones enfrentadas: la plataforma Mezquita-Catedral de Córdoba: patrimonio de tod@s y la propia Iglesia. Ambos tienen su argumentario disponible en Internet: los apuntes jurídicos sobre la titularidad pública de laMezquita-Catedral de Córdoba de Antonio Manuel, profesor doctor en Derecho Civil de la UCO.
La diócesis de Córdoba publicó un informe jurídicoexplicando la situación legal de la Mezquita-Catedral, de manos de Joaquín Alberto Nieva García, canónigo doctoral, doctorado en Derecho Canónico por la Universidad Lateranense de Roma.
Entrando en el primer presupuesto: la propiedad. La plataforma ciudadana que pretende que la Mezquita-Catedral sea de titularidad pública esgrime que es bien demanial, por lo tanto un bien imprescriptible que no puede tomarse por inmatriculación. Según esta versión, el bien habría pertenecido siempre al Estado, como se argumenta en los Apuntes Jurídicos de Antonio Manuel. La Real Provisión de Loja de 1523, la sentencia real de Carlos V donde se permitía iniciar las obras para instalar el crucero renacentista o el Acta Capitular del 29 de abril donde se permitía derribar parte de la Mezquita.
Por tanto, según esta versión, la Mezquita Catedral siempre ha estado ligada al poder público.
En el otro lado también existen sólidos argumentos: Manuel Nieto Cumplido, doctor en Historia Eclesiástica y canónigo archivero de la Catedral de Córdoba cita en su obra La Catedral de Córdoba documentos como una bula del Papa Gregorio IX a Fernando III donde dice que la Iglesia es la legítima propietaria del inmueble, el testimonio del Rey Felipe IV en el cual afirma que el obispo es el legítimo dueño del templo. También se citan documentos como la Historia Rebus Hispaniae del arzobispo de Toledo o la Primera Crónica General de España  de Alfonso X.
No obstante, no hay que irse tan lejos para afirmar que la Mezquita-Catedral es una propiedad privada de la Iglesia: se habría adquirido por usucapión debido a la posesión pública, ininterrumpida, legal y pacífica de la cosa durante 800 años aproximadamente. Esto, claro está, si se toma de base que la propiedad es privada, pues de ser pública el bien es imprescriptible.
Los argumentos dados por la Plataforma me parecen débiles: que hiciese falta un permiso del poder público (en este caso del Rey) para realizar obras en una propiedad privada no implica que la propiedad sea del poder público. Hoy día siguen existiendo permisos de obra, construcción, etc para acometer reparaciones o ampliaciones en bienes inmuebles. En un Estado del Antiguo Régimen, confesional, con un Rey con poderes absolutos no debería extrañarnos que hiciesen falta poderes reales para muchas cosas (como por ejemplo comerciar con América), incluida esta.
El segundo punto en conflicto es la constitucionalidad de los artículos de la Ley Hipotecaria, el art 206 y 304. Según los Apuntes jurídicos, estos apuntes son “a todas luces inconstitucionales” por equiparar a la Iglesia con el poder público, en un Estado aconfesional.
Según el informe jurídico de la Diócesis, estos artículos son constitucionales y válidos, citando para ello una sentencia del Tribunal Supremo de 16 de noviembre, que afirma la constitucionalidad del artículo 206 de la Ley Hipotecaria. Es más, mientras que los Apuntes jurídicos habla de privilegios de la Iglesia y poderes paraestatales propios del régimen anterior (el nacionalcatolicismo franquista) la Iglesia habla de situación de desigualdad frente a otros cultos al prohibírsele registrar sus bienes inmuebles, y privándosele de la seguridad jurídica que otorga el Registro de la Propiedad.
La constitucionalidad de estos artículos solo puede ser dilucidada por el Tribunal Constitucional. El fallo del Tribunal Supremo no supone nada a efectos constitucionales; de hecho no sería la primera vez que existe una contradicción entre ambos tribunales.
No obstante, fue la propia Dirección General de Registros y el Notariado quien, en 2001, declaró la posibilidad de inscripción de los templos de culto católico basándose en el principio de igualdad de la Constitución Española.
Estas son las dos posturas expuestas; me gustaría, asimismo, recordar algunas cosas en materia de propiedad más allá de estos dos presupuestos:
-La primera es que la Administración Pública tiene todas las de ganar, en caso de que exista empeño político en que la Mezquita- Catedral sea un bien demanial. La Administración siempre podrá expropiar propiedades a cualquier persona por causa de utilidad pública o interés social. (Art 1 de la Ley de Expropiación Forzosa) Son dos causas lo suficientemente amplias como para encajar ahí la expropiación de la Mezquita-Catedral (esto suponiendo que definitivamente sea de propiedad privada). Eso sí, la Administración correspondiente deberá pagar a la Iglesia un importante justiprecio.
Lo único irónico de este instrumento legislativo es que se critique precisamente a la Iglesia de usar privilegios franquistas, cuando esta ley es de 1956 (de hecho la ley se basa en la competencia que le otorga el artículo 32 del Fuero de los Españoles).
-La segunda es que, como dice la Constitución en su artículo 33.2, la propiedad privada estará delimitada por su función social, de acuerdo con las leyes. Esto impediría a la Iglesia ejercer sobre la Mezquita-Catedral unos poderes absolutos.
-La tercera es que la Mezquita-Catedral no es solo un lugar de culto, sino una atracción turística importante, probablemente la mayor de Córdoba, siendo evidente su impacto en la economía local e incluso económica. Tanto el artículo 38 como 131 de la Carta Magna deberían garantizar que el inmueble sea gestionado de acuerdo con los intereses generales de la nación, y no solo como la Iglesia disponga.
-Por último, es obvio que la Mezquita-Catedral es un conjunto artístico y cultural envidiable. El artículo 46 de nuestra norma suprema deja claro que los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, artístico y cultural de los pueblos de España y de los bienes que la integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y titularidad. Otro freno para que, en caso de que resulte ser propiedad privada de la Iglesia, esta deba de actuar de acuerdo con el interés general.
He dado a conocer ambas versiones y otros apuntes sobre la cuestión. Seleccionen y eviten el sectarismo, siempre tan dado a aparecer en estos debates.

viernes, 31 de enero de 2014

Pablo Iglesias y los lumpen

Ha surgido un pequeño escándalo en Twitter a partir de la publicación de un vídeo de Pablo Iglesias criticando al lumpenproletariado, clasificándolos de gentuza y clase mucho más baja que la nuestra. Inmediatamente Twitter se ha inundado de seguidores de Pablo Iglesias alegando una descontextualización de su discurso, marxistas ortodoxos criticando a este por insultar al lumpen (lo cual no deja de ser una contradicción, pues Marx y Engels cargaban frecuentemente contra el lumpen) y gente que, por manía o rivalidad ideológica (generalmente liberales hartos de este santo laico de la izquierda y sus fans) criticando a Pablo por la desafortunada frase.




Antes de nada; ¿qué es el lumpen? La RAE defiende la siguiente definición: “casta social más baja y sin conciencia de clase”. Marx carga contra ellos en el 18 de Brumario, al igual que Engels en La guerra campesina en Alemania.
Aquí la cita de Engels         
El lumpemproletariado, esa escoria integrada por los elementos desmoralizados de todas las capas sociales y concentrada principalmente en las grandes ciudades, es el peor de los aliados posibles. Ese desecho es absolutamente venal y de lo más molesto. Cuando los obreros franceses escribían en los muros de las casas durante cada una de las revoluciones: «Mort aux voleurs!» ¡Muerte a los ladrones!, y en efecto fusilaban a más de uno, no lo hacían en un arrebato de entusiasmo por la propiedad, sino plenamente conscientes de que ante todo era preciso desembarazarse de esta banda. Todo líder obrero que utiliza a elementos del lumpemproletariado para su guardia personal y que se apoya en ellos, demuestra con este solo hecho que es un traidor al movimiento.
Y aquí la de Marx

Bajo el pretexto de crear una sociedad de beneficencia, se organizó al lumpemproletariado de París en secciones secretas, cada una de ellas dirigida por agentes bonapartistas y un general bonapartista a la cabeza de todas. Junto a roués arruinados, con equívocos medios de vida y de equívoca procedencia, junto a vástagos degenerados y aventureros de la burguesía, vagabundos, licenciados de tropa, licenciados de presidio, huidos de galeras, timadores, saltimbanquis, lazzaroni, carteristas y rateros, jugadores, alcahuetes, dueños de burdeles, mozos de cuerda, escritorzuelos, organilleros, traperos, afiladores, caldereros, mendigos, en una palabra, toda es masa informe, difusa y errante que los franceses llaman la bohème: con estos elementos, tan afines a él, formó Bonaparte la solera de la Sociedad del 10 de diciembre, «Sociedad de beneficencia» en cuanto que todos sus componentes sentían, al igual que Bonaparte, la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora.


Básicamente, la lumpen es aquella clase que no sigue el programa marxista, y no hace la revolución o incluso se opone a ella. Aunque los defensores de Pablo Iglesias se refieren a ella solo como ladrones y drogadictos, está claro que para Marx y Engels era mucho más: era un elemento tan nocivo para la revolución como la propia aristocracia o burguesía.
No obstante el debate no se genera por usar el término lumpen; precisamente, hay una parte del electorado que izquierdas que pide volver a usar la terminología marxista en proyectos políticos, la cual quedó marginada tras la caída del bloque soviético a finales de los ochenta. El problema está en usar el término gentuza y clase social mucho más baja que la nuestra de forma despectiva para referirse a una clase que, sin duda, es un alto porcentaje de las capas populares españolas, si entendemos el lumpen como clase obrera desideologizada y más preocupada por el fútbol y la telebasura que por las condiciones objetivas de la revolución o las tesis de Mao.
Pablo ha caído –desde mi punto de vista nada marxista- en tratar el problema de las clases sociales como una pirámide. No. El lumpen, esa gentuza, por usar las palabras de Pablo, con pocos estudios y curros de mierda (o en paro) más preocupados por el fútbol que por bailar al son del verdadero comunismo (tenga este las siglas que sean ahora) es gentuza debido a que no han tenido –o incluso algunos no hayan querido- opciones en un sistema educativo con un alto índice de fracaso escolar y un movimiento de izquierdas que hace mucho que perdió el norte por el que, sin duda, no se ven representados esta gentuza.
Pablo probablemente quiso hacer un guiño a sus seguidores más ortodoxos, aprovechando que estaba en una librería presentando un libro, un lugar poco apropiado para lumpens, para demostrar que él es un gran teórico del marxismo, cosa normal si observamos la envidiable carrera académica que tiene. Alberto Garzón es otro neomarxista que suele disculparse por no usar la liturgia marxista y la terminología para llegar a mucha gente, aunque esto suponga la crítica de los ortodoxos.
No obstante, olvida cuestiones también planteadas por marxistas como la escuela de la Criminología crítica, que considera que el sistema penal solo sirve para perpetuar las desigualdades sociales y de clase (para entender esta teoría que partir de que vivimos en un sistema positivista donde la ley marca, por un mero criterio de legitimidad, esto es, estar de acuerdo con la Norma Suprema, qué es legal y que no). 
Mantener el equilibrio entre academicismo y populismo es siempre complicado, y más en la izquierda, con una sorprendente habilidad para escindirse, acosada además por el auge de movimientos fascistas en Europa, que se están llevando el voto obrero ante la zozobra de la socialdemocracia. No obstante, es un debate interesante en la política nacional, siempre yerma de debates intelectuales donde todo consiste en partitocracias y crisis internas más o menos amarillistas. Bienvenido sea.
Más preocupante es la reacción de la candidatura popular Podemos. El diario El Diario.es (siento la redundancia) se hizo eco de la polémica, y parecer alguien llamó desde Podemos enfadados por la publicación. En un momento donde mucha gente lamenta por la salida de Pedro J Ramírez de la dirección de El Mundo debido a las presiones del gobierno, esta no es la mejor carta de presentación para un partido regenerador.

En este diario, por desgracia, son comunes los comentarios despectivos de los lectores por sacar a la luz problemas de IU, Podemos y otros movimientos sociales, llamando a una especie de corporativismo ideológico.
Sea como sea, esto no es más que otro episodio de una política española que no levanta cabeza, ante unas elecciones de perfil muy bajo, a pesar de que por primera el Parlamento de la UE elige al Consejo europeo. Triste, triste.

ACTUALIZACIÓN 2/02/2014
Pablo Iglesias ha pedido disculpas por estas declaraciones en Público. Comienza con una falacia ad hominen como un camión al echarle la culpa a una especie de "nazis aristócratas" de revivir el vídeo, de noviembre de 2013, cuando quienes levantaron la liebre fueron los de la @SectaNihilista . Después, narra una batallita revolucionaria de los días del Movimiento de resistencia global y logra encaminar, inculpándose y pidiendo perdón, por el desafortunado uso de las palabras y recordando lo que él quiere a los lumpen en los países del Tercer Mundo para hacer una Revolución que nos libre de las miserias de la explotación del hombre por el hombre.
Todo, eso sí, con un aire más de abuelo batallitas y de crítico de salón, con sus referencias a Buñuel y a Eloy de la Iglesia. Todo en un ambiente donde vuelven a resurgir las rencillas de la izquierda más ortodoxa (ayer leí en Twitter unas acusaciones de trotskismo). Saquen sus piolets y olviden Europa, caballeros.

sábado, 4 de enero de 2014

Un fantasma recorre Europa

Este año 2014 es importante para Europa: elecciones europeas en una importante crisis económica, social y política. Elecciones, además, que engendrarán un Parlamento con poderes reforzados, comenzando a subsanar el déficit democrático por el que tanto era criticado Europa.
No obstante, lo que podrían ser otras elecciones de perfil bajo, pueden ser muy interesantes. En España quizás no notemos nada fuera de lo común esta cita electoral (políticos veteranos a Europa, auge de IU y UPyD y la repetición de algún programa de Évole sobre la Unión Europea) pero en países como Francia, Grecia, Eslovenia, Hungría o Gran Bretaña si pueden ser interesantes debido al auge de la ultraderecha, es decir, fascismos, ultranacionalismos y nacionalsocialismos. Por supuesto evitan estas palabras, prefiriendo llamarse tercerposicionistas o patriotas sociales. Hagamos un breve repaso a estos grupúsculos:
Demagogia y negación.
Probablemente, estas sean sus dos armas más potentes: la demagogia, basada en un “Ni de izquierdas ni de derechas” y continuos llamados al sentido común y la negación de su condición de fascistas, para no espantar al votante.
La primera es con la forma con la que más votos han conseguido: mensajes sencillos, cuyo objetivo es evitar el razonamiento. “6.000.000 de parados, 5.700.000 inmigrantes”. Terrible y directo. En cuento se te activa la primera neurona piensas, en efecto, los inmigrantes están copando las plazas de trabajo para los españoles. En cuanto se te activa la segunda neurona piensas si de verdad esos parados estarían dispuestos a trabajar en esos empleos. Sería bastante absurdo pensar que una limpiadora ecuatoriana está quitándole su puesto de trabajo a una recién licenciada en arquitectura. Y en cuanto la tercera bombilla se digna a iluminar nuestra sesera y a alumbrar nuestra maltrecha moral, podríamos entrar en cuestiones éticas. ¿Es lícito quitarle su comercio a un inmigrante chino tras años de trabajo (certifico que en mi barrio hay comercios chinos con más de una década) para dárselo a un español étnico que ha quedado en paro tras la caída del ladrillo? Eso, como todo en el plano moral, es cuestión de cada uno, aunque en el caso del que escribe el artículo el dilema ya está resuelto: no es ético.
También me planteo, ante unos partidos que se declaran abiertamente socialistas y anticapitalistas (aunque por motivos muy diferentes a los del socialismo marxista) si habrán terminado de entender la estructura del capitalismo: el que elige si contratar o no es un empresario, no el trabajador. No entiendo por qué cargar contra el inmigrante, cuando podrían llevar su mensaje contra el empresario que los contrata.
Otra forma de discriminar y propagar la xenofobia, cuando no el racismo, es solicitar ayudas exclusivamente para españoles. Cosa que en principio podría parecer sensato. No obstante, la patria para ellos consiste en una comunidad racial, de la cual emanan costumbres y tradición. Un ecuatoriano nacionalizado seguiría quedando fuera de dichas ayudas sociales.
Pedir ayudas solo para esos nacionales raciales, choca, no obstante, con la fuerte meritocracia de la que pretenden hacer gala: el sindicato de estudiantes Respuesta Estudiantil defiende esta política de fomentar lo autóctono. Podríamos, entonces, encontrarnos con la paradoja de que un español de pura cepa adquiera una beca con notas más bajas a las de un ecuatoriano.
Son también normales las acusaciones de que la inmigración fomenta la delincuencia, a pesar de que, frente a los 6.000.000 de inmigrantes solo haya unos 22.000 en la cárcel. Entre 2010 y 2013, la población reclusa extranjera sufrió un descenso de un 16´5 %.
Aun así, muchos partidos afirman no estar en contra del inmigrante al cual dicen respetar, sino del fenómeno de la inmigración impuesto por el capitalismo sionista. Eliminas cualquier posibilidad de integración social, lo criminalizas y lo tildas de parásito. Curiosa forma de respeto.
La negación, y la ocultación, es la segunda forma de actuar de estos grupos. Patriotas sociales, socialistas nacionales, Democracia nacional, Alternativa española, España 2000,  Movimiento Social Republicano, Repuesta Estudiantil. Nombres neutros e irreprochables sin una reflexión previa. Si los comparamos con sus homólogos de la extrema izquierda, siempre dejando bien claro que son comunistas, trotkistas, anarquistas, etc parece ser que el maquillaje aquí funciona mejor. Pero por sus actos los conocerás.
Homenajes a Ramiro Ledesma, negación del Holocausto, lavados de cara de los regímenes nazi y fascista (con la estrategia de descontextualizar frases de Hitler, Mussolini o Ramiro Ledesma en cartelitos muy emotivos), relaciones con Amanecer Dorado y apoyo al baazismo (y a la dictadura de Al Asad. Esto último, especialidad del MSR). También en frecuente la multimilitancia, para simular que son más abundantes de lo que en realidad son. Generalmente, si observamos a los seguidores de estos partidos en Twitter, se aprecia la cantidad de AE, 88 y cruces célticas y otros símbolos ultraderechistas que portan en su avatar.
Copiarle el mensaje a la izquierda y ser sociales.
Copiarle el mensaje y los modos a las izquierdas va implícito a negar que son fascistas. En cierta cuenta de a popular red Ask.fm una persona que se reconoce como nacionalsocialista defiende “no queda más remedio q hacer un lavado de imagen, poner énfasis en lo social, moverse (…) Es puro marketing, pero o seguimos esas estrategias o estamos condenados a no conseguir absolutamente nada”.
Así que para parte de la ultraderecha se acabó alzar la mano y gritar consignas. Comienzan a asistir a manifestaciones por la sanidad o la educación pública; abandonan el autoritarismo y el tono de arenga y usan otro más desenfadado y potencian el mensaje social y ecológico (que lo tenía) del fascismo y el nazismo, junto con gran demagogia contra la casta política y bancaria. Como si fuese un grupúsculo del 15-M pero con rojigualdas.
Además, comparten con la izquierda puntos como la nacionalización de sectores estratégicos o su anti-europeísmo (el de la UE, defendiendo lo que ellos llaman Europa de las naciones)
También comienzan una tímida labor social, solo para españoles arios, por supuesto. Dar alimentos solo para españoles, perseguir pederastas con el infame proyecto pilla-pilla… algo muy común a lo que ocurre en Europa, donde Amenecer Dorado da comida y sangre solo para auténticos griegos, o las patrullas anti-gitanas en algunos países de Centroeuropa.
Esta labor es la más difícil de deslegitimar. No obstante, creo que una cosa es la política y otra una ONG. Cruzar esta línea significa caer en el caciquismo, pues coacciona el voto creando una red clientelar de dependientes, aunque más cutre que las redes clientes subvencionadas que hay en España.
El victimismo es el cuarto pilar favorito de estos grupos. Más que un pilar, refuerza los otros mensajes: la izquierda nos echa de las manifestaciones porque son unos intolerantes, la izquierda nos critica por ayudar a nuestro pueblo, la policía nos detiene por llevar banderas de nuestro país… es un gimoteo constante. Tampoco ayuda que colectivos de izquierda usen la violencia contra ellos: eso incluso les da visos de legitimidad. El siguiente nivel del victimismo es situar a la Patria como objetivo de todos los males que la asolan, siempre por agentes extranjeros: judíos sionistas, capitalistas judíos, inmigrantes, marxistas judíos, inmigrantes judíos, Israel, los EEUU sionistas, la UE sionista, el Islam…
Una aproximación teórica.
Los nuevos fascistas no se nutren solo de odio y masas desesperanzadas, sino que también sacan pecho ante un escuálido cuerpo teórico. No son los capitalistas con Adam Smith, Ricardo, Keynes, Hayek, Friedman ni los marxistas o anarquistas con el propio Marx, Engels, Bakunin, Kropotkin, Sartre o Rosa Luxemburgo, pero tienen gente de la que extraer sus teorías: el propio Hitler con su Mein Kampf, Ramiro Ledesma (fundador de las JONS), José Antonio Primo de Rivera (fundador de la Falange) Julius Évola (quería volver a la sociedad de castas del Antiguo Régimen) Mussolini, Ramón Bau etc.
Generalmente, son chovinistas, totalitarios y racistas. La democracia liberal solo ha traído caos a Europa, pues la patria no es cuestión de mayorías, así que la democracia se hace en comunicación del líder con la masa (Acclamatio de Schmitt), proteccionistas en lo económico, rozando la autarquía (una patria ariscamente independiente, como diría Ramiro Ledesma en Discurso a las juventudes de España) e interclasistas (Estado corporativo), metafísicos y antimaterialistas. Todo aliñado con dosis de antisemitismo que llegan a la paranoia (véase el Plan Kalergi)
En la década de 1930 sería injusto meter en el mismo saco a fascistas, nacionalsocialistas y nacionalsindicalistas. Así, el fascismo italiano jamás tuvo la concepción racial de los nazis, desarrollándose solo en los años finales, poco antes de la guerra, y es muy difícil encajar a Évola, cuyo discurso radicalmente tradicionalista tenía poco futuro en ideologías que pretendían disputarse a las masas obreras de los años 30. Hoy día las líneas entre estas ideologías también se difuminan. Quizás también la ultraderecha sufra el postmodernismo.
Situación actual.
El Frente Nacional de Marine Le Pen (chovinista y anti-inmigrantes, que trata de presentarse como una opción moderada), el Partido por la Libertad de Wilders (anti-Islam y pro Israel) y Amanecer Dorado son los principales partidos ultras a los que se enfrenta Europa o estos momentos, sin subestimar a UKIP o a Jobbik.
La limpieza de cara les ha salido bien: Amanecer Dorado y el Frente Nacional son la tercera fuerza política en sus países, mientras que Jobbik y el Partido por la Libertad de Wilders cuentan con representación en sus parlamentos (y Jobbik en el Europarlamento). Esto ha llevado a los partidos tradicionales a adoptar su discurso, aunque de forma más moderada: Cameron comienza a perseguir inmigrantes en Reino Unido y Hollande expulsa gitanos. Se está poniendo en peligro el proyecto de integración europeo: Reino Unido y Alemania buscan poner freno a la llegada de trabajadores rumanos y búlgaros ahora que ya se encuentran en el espacio Schengen.
En Grecia la violencia aumenta a pasos agigantados. Al asesinato de un rapero de izquierdas le siguió la muerte a tiros de dos militantes de Amanecer Dorado, así como el asalto a periódicos afines al grupo neonazi y la violencia contra los inmigrantes de estos. La fiscalía ha detenido a la cúpula del partido, aunque esto no parece sembrar la desconfianza de sus votantes. Las elecciones a la alcaldía de Atenas son un importante reto para la democracia griega y para los propios ultraderechistas.
A largo plazo, no creo que estos grupos tenga un futuro garantizado, y menos en la Unión Europea. A pesar de tener europarlamentarios, estos no van a obtener una mayoría importante estas elecciones, y en las elecciones de 2019 la crisis debería haber pasado.
Son grupos muy dispares (desde el cuasinazismo de Amanecer Dorado a las políticas pro israelíes de Wilders) cuyo voto se basa en la desesperación de las clases humildes que ven peligrar los servicios sociales y ven en el mensaje anti-inmigración y antipolítico una forma fácil de salir de la crisis.
En España la posibilidad es muy remota. Aparte de algún pequeño pueblo y concejalías, la ultraderecha carece de poder. Eso no significa que deba subestimársela: ante el auge nacionalista en Europa, se están moviendo más. No obstante, son grupos muy dispersos y con poca capacidad de concentración. Para reunir a 150 personas en Sevilla (300 según la organización) Respuesta Estudiantil tuvo que hacer un llamamiento al resto de delegaciones nacionales. Además, aún existe un sector franquista y casposo (como La España en Marcha) los cuales no dudan en mostrar banderas franquistas, esvásticas e ir con estética skin.
Si creo que en España deben romperse los tópicos sobre los fascistas: a diferencia de lo que aparece en Diario de un skin o lo que puede verse en los estadios, los fascistas pueden ir bien vestidos, no ir rapados y abstenerse de usar símbolos como la esvástica o el Águila de San Juan. Son señoras y señores bien arreglados que tratarán de parecer moderados y lógicos ante los trabajadores abandonados por los partidos tradicionales, demasiado ocupados por el BCE y sus corruptelas internas. Estos son, probablemente, el mayor reto ante el que nos enfrentamos.







jueves, 14 de marzo de 2013

La ciencia infusa


El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha pronunciado sobre las condiciones en las que pueden ejecutarse los lanzamientos hipotecarios, declarándolas abusivas. La sentencia sin duda alguna es interesante desde muchos puntos de vista, como humano, jurídico, económico y político.
No obstante, lo sangrante de la sentencia son las declaraciones formuladas a raíz de esta. Y no es porque nadie relevante haya salido a defender a ultranza la libre voluntad de ambas partes en un ámbito como es el Derecho Privado donde la injerencia del Estado debería de ser mínima; sino, precisamente, su benevolencia y buena disposición.
Que no se me malinterprete; la sentencia es justo lo que necesitábamos. Responde a una humanización de las relaciones socioeconómicas dentro de un territorio tan vasto como es la Unión Europea, una bofetada a la ola neoliberal que sacude Europa debido al férreo dominio alemán. Supone un freno al poder financiero, y porque no decirlo, la implantación de una justicia retributiva: ellos crearon la burbuja inmobiliaria, obligando a la gente a hipotecarse para acceder a un bien de necesidad básica como es la vivienda. Ahora, por lo menos, tienen algún freno, en vez de iniciar una loca carrera de desahucios para… dejar los pisos vacíos y devaluados, sin pagar los gastos de la comunidad, todo sea dicho.
Mi crítica es, más bien, a la buena disposición que ha tenido todo el mundo para aceptar esta idea tan básica, pero que no se aplicaba. Desde el inicio de la crisis (año 2008/09) las hipotecas han supuesto una fuente constante de injusticia material. Pero se han aplicado. Se han aplicado los lanzamientos hipotecarios. Se ha aplicado férreamente la ley. Se ha mandado a la policía y los bomberos para sacar de su casa a los inquilinos, llegando estos mismos cuerpos a mostrar su disgusto por tener que ser los ejecutores últimos de lo que en algunos casos han sido atrocidades. Todo durante cuatro años de gobierno socialista (con todo mi perdón a los socialistas verdaderos por poner este epíteto al PSOE) y casi dos años de gobierno del Partido Popular no se ha modificado la ley. Ni se le ha dado órdenes a la banca nacionalizada para que pare los desahucios de las cajas y bancos que han sido rescatados con dinero público. Solo se ha aprobado una especie de melifluo manual de buenas prácticas que imagino habrá servido para tomar notas en sucio o calzar la mesa coja de algún directivo.
Nada. No se ha hecho nada. Pero a todos les parece genial la sentencia. Todos tenían esta misma idea en la cabeza, el gobierno se compadecía de los desahuciados y la banca lloraba los suicidios. El gobierno dice que cambiará la ley, y la banca que le parece una sentencia razonable y constructiva. Desde el PSOE dicen que ¡ellos tenían razón! A veces pienso en el PSOE, mi querido PSOE, un partido tan joven, con ideas tan buenas, pero con tan mala suerte que jamás han podido gobernar y poner en prácticas sus políticas…
Y es el problema de España: nadie ha hecho nada. Las cuentas con fondos evadidos se crean solas. Las leyes de educación catastróficas se redactan y aprueban solas. Se llega a niveles absurdos de déficit sin ninguna injerencia, de forma autónoma. Achaquémoselo a la diosa Cibeles, o al fantasma de Fernando VII, que aún debe de rondar por Madrid creando desbarajustes. Los desahucios se han producido solos, y la crisis llegó, sola.
España es un país donde hemos apostado fuertemente por la Ciencia: la ciencia infusa.

miércoles, 16 de enero de 2013

La regulación de las agencias de rating


Por fin va a ponerse coto a uno de los símbolos de preponderancia del mercado sobre el Estado: las agencias de calificación de rating. Se acabó, pues, que el esfuerzo de un país completo se vea arruinado por el simple hecho de que una agencia independiente ponga una nota más o menos alta o diga que nuestra deuda –nuestra Sanidad, nuestra Educación, nuestras pensiones- es un mero “bono basura”.
Y esta noticia viene de uno de los órganos que siempre han suscitado más acusaciones de inutilidad, lentitud y burocracia: el Parlamento Europeo. Y no sin motivos: el paquete de medidas lleva tramitándose desde noviembre de 2011. Hoy le ha sido dado luz verde, y contará con medidas importantes para evitar “espantar” a los mercados cada vez que estas agencias de rating decidían juzgar sobre nuestros asuntos macroeconómicos.
Entre estas importantes medidas se encuentra:
1.       Presentar de dos a tres calificaciones al año que no hayan sido pedidas por los países, en las fechas anunciadas por las agencias el año anterior. Estas calificaciones se publicarán al cierre de los mercados y al menos una hora antes de que abran.
2.       Los inversores podrán reclamar daños y perjuicios por negligencia o culpabilidad grave.
3.       Se reduce la dependencia de las agencias de inversión obligando a las entidades de crédito, agencias de inversión, aseguradoras y sociedad de gestión a crear sus propios mecanismos de evaluación. Se crea una plataforma europea de calificación para comparar mejor las calificaciones.
4.       Se prohíbe tener una participación de un 5% o más en varias agencias. Asimismo, si un miembro con más del 10% de la agencia mantiene una relación onerosa o es miembro del consejo de administración de la empresa auditada no podrán emitirse calificaciones o estas podrán verse afectadas
5.       Rotación de agencias de calificación cada cuatro años.
Es un reglamento en contra de la especulación y a favor de la transparencia que trata de poner orden entre esas gallinas asustadizas y tiburones que son los mercados. Esperemos que esto no sea solo un destello ni un brindis al sol en medio de la orgía liberalizadora y privatizadora que vive Europa.
Personalmente, espero que esto sea el comienzo de una economía más regulada y tranquila, donde las ideas se impongan al beneficio y lucro personal. Otra medida que ayudaría a acabar con la volatilidad sería el impuesto sobre las transacciones financieras o tasa Tobin. Siempre me ha resultado curioso que un vendedor de bicicletas deba de soportar un impuesto sobre el valor añadido del ¡21%! Mientras que se habla con timidez de una tasa del 0,1 para el que venda acciones y del 0,01 para el que use productos derivados –los CFD´s y similares-.
En definitiva, es una noticia que, salvo para aquellas personas con meridiana ideología neoliberal y los que se lucraban con los informes de estas agencias, debería de alegrarnos, y otra prueba de que Unión Europea si quiere, puede.

Fuente pinchando aquí

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El rebaño

Hace mucho tiempo dije en una entrada que no había solución para España si la mentalidad de sus habitantes no cambiaba. Pues bien, hoy 14 de noviembre ha sido uno de esos días en los que más pena me da vivir estos tiempos.No es de agrado presenciar como unos sindicatos indignos para un país como España son capaces de mover, como si de ovejas se tratase a parte de la población española. Y ojo, muchos me han acusado de "tirar piedras contra mi propio tejado" al quitar mérito e importancia a esta huelga, y por supuesto, no secundarla. Y piensan que esto es simplemente un defecto de nacimiento o una posición poco pensada.
Lo cierto es que durante mucho tiempo he desmenuzado uno a uno los motivos que estos sindicatos alegan para hacer huelga.
"Los recortes en educación" Fácil refutar este argumento, teniendo en cuenta que la educación ya estaba bastante mal antes de la crisis, flaco favor le hacemos si encima no permitimos que los niños vayan a sus colegios e institutos ( hecho lamentable que he presenciado hoy, en el que los alumnos se quedaban en casa durmiendo, mientras la mayoría de sus profesores acudían al instituto). En cuanto a las tasas universitarias, ya participé en diversas manifestaciones que dieron poco o ningún fruto. Dudo que en esta ocasión fuese a ser diferente.
"La economía" Estoy plenamente seguro de que los inversores, agencias de rating, y la totalidad de presidentes de la Unión Europea, estallarán de júbilo con esta huelga, y mañana mismo baja la prima de riesgo y la bolsa subirá al 5%. Incluso Merkel vendrá a felicitar personalmente a Hernández y Fernández (perdón, Toxo y Méndez) por el día de hoy. Nótese la ironía, para los de la Logse.

Y así podría seguir con todos los que me diese porque la realidad es que a los sindicatos no les importa nada el por qué los ciudadanos se echan a la calle. El principal motivo por el que se ha realizado esta huelga es para hacerse notar, porque desde la última habían estado muy callados. Porque quieren que sepamos que siguen ahí y quieren seguir cobrando sus subvenciones. Mañana ellos podrán irse de mariscadas y los parados que hoy les han acompañado seguirán parados.
Piensen en aquella época en la que no había crisis. ¿Hablaron los sindicatos de modificar la ley de desahucios que ha estado vigente desde 1909? ¿intentaron ponerse de acuerdo con gobierno y CEOE para una reforma laboral de la que todos fuesen partícipes?
¿Y ahora que estamos en crisis? ¿han intentado ayudar a los parados? ¿algo de comida, dinero, o  algún puesto de trabajo en sus filas? Y no me vayan a decir lo de los supermercados de este verano, porque entonces apaga y vámonos...
Por cierto tanto que criticaban la reforma laboral... Al final les gusta aplicarla: El país  El mundo

A la hora de la verdad la imagen de la huelga general la protagonizan los piquetes. Ese grupito de gente educada que se dedica a interpretar escenas lamentables de coacción y violencia. Sí, coacción y violencia, artículo 172 del Código Penal: "El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que quisiere, sea justo o injusto, será castigado (...) Cuando la coacción ejercida tuviera como objeto impedir el ejercicio de  un derecho fundamental se le impondrán las penas en su mitad superior, salvo que el hecho tuviera señalada mayor pena en otro precepto de este código (...)".  He añadido la parte que habla de derechos fundamentales porque el derecho a trabajar se encuentra recogido en el artículo 35 de nuestra constitución.
Ahora vean los diversos vídeos e imágenes que se pueden encontrar en todos los medios y analicen como si de un juez se tratase. Aquí les dejo uno que encontré: Youtube
Por último agradezco a mi compañero Carlos Valverde @valverde93 por aportarme vía twitter la información necesaria para acabar este artículo.
Se trata ni más ni menos que del BOE. Así que no voy a decir nada más. Lean y piensen si de verdad merece la pena seguir a unos sindicatos como los que tenemos.
BOE 2012/10/05
BOE 2012/08/16


viernes, 9 de noviembre de 2012

El polémico matrimonio homosexual


La tardanza del Tribunal Constitucional genera siempre un efecto boomerang en la opinión pública española. Esto no es tanto culpa del Tribunal como del mal uso que se hace de él, pues si se escuchasen de verdad las propuestas de otros grupos parlamentarios diferentes del grupo que gobierna no sería necesario tumbar todas las leyes a golpe de sentencia constitucional.
Esto es un debate baldío que nos aleja del cuerpo de este artículo: el reconocimiento de la palabra “matrimonio” para designar las parejas homosexuales. Un debate puramente nominalista planteado, a mi parecer, por los sectores más conservadores de la política y la jerarquía eclesiástica.
A mi sencillo entender, el artículo 32 de la Constitución no limitaba el elenco de matrimonios al heterosexual: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio en plena igualdad jurídica”. El uso del nexo copulativo “y” no hace el papel de la preposición “con”.
La alternativa –pues la unión y cohabitación de homosexuales no puede prohibirse gracias al artículo 14 de la Constitución- era la creación de otra institución jurídica análoga al matrimonio para englobar las uniones homosexuales.
Esto habría supuesto un caos administrativo y judicial con todos los matrimonios homosexuales celebrados desde 2005, pues esos contratos habrían de convalidarse con todos los procedimientos pertinentes. Parece, además, una maniobra de estos sectores opositores para negar a la nueva institución el derecho a adoptar, otro de los objetivos de pugna entre el colectivo LGTB y los más conservadores (la reforma de 2005 daba las mismas opciones en el artículo 44 del Código Civil a los matrimonios homosexuales que a los heterosexuales).
Las menciones al Derecho romano –la casta de contertulios de la “TDT Party” critica las materias no instrumentales cuando no son útiles para el desarrollo del trabajador en la empresa pero recurren a ellas cuando sus intereses así lo requieren- han sido numerosas en estos días. También se ha hecho mención al Derecho canónico y al Derecho natural, muy relacionados.
Dada mi formación boloñesa no me he podido aprender las virtudes del Derecho natural, pero si puedo hablar algo de Derecho romano. La primera consideración que tengo que hacer es que la institución del matrimonio, como contrato civil desligado de cuestiones religiosas, viene existiendo desde la Ley de las XII Tablas, publicada allá por el 451 antes de Cristo, ergo es falso que se esté pervirtiendo un sacramento de la Iglesia Católica. Así, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, y los católicos nos casaremos según nuestro catecismo y creencias, pues así nos lo otorga también la Constitución.
Es cierto que en Derecho romano el matrimonio solo se concebía entre hombre y mujer. Claramente el Derecho romano fue depurado, técnico, preciso y complejo, pero sigue siendo un Derecho que regía una sociedad muy antigua. Aunque los entusiastas del romanismo siempre nos hemos preguntado si, de no haber concentrado el emperador del poder absoluto durante el Dominado, la sociedad romana habría avanzado hacia cotas insospechadas  como la permisión de este tipo de prácticas.
Pero ya en el propio Derecho romano clásico, autores como Ulpiano no defendían la causa puramente sexual y reproductiva del matrimonio, sino la affectio maritalis , es decir, el consentimiento de ambos esposos de formar ese matrimonio.
Y sin salirnos del citado Derecho romano, esta situación me recuerda a la de otras instituciones análogas entre sí por una cuestión simplemente subjetiva que acabaron fusionándose en una sola para aumentar la seguridad jurídica: la de la propiedad. La propiedad en Derecho romano dependía del sujeto que la ostentase. Así, existía la propiedad ex iure quiritium en el caso de los ciudadanos romanos y la propiedad peregrina para los peregrini o extranjeros –y más tipos, como la propiedad pretoria- pero que coincidían en características y esencia. Esta sentencia del Constitucional no hace sino allanar el camino y agilizar el trabajo de jueces, abogados y otros juristas, así como garantizar la igualdad y permitir un desarrollo afectivo de las personas homosexuales, que no van a verse separados por una cuestión puramente sexual del resto de ciudadanos españoles.

domingo, 7 de octubre de 2012

Balompédicamente político


El partido de fútbol de hoy, un Real Madrid – Barcelona, es un clásico, debido a la gran rivalidad que tienen estos dos equipos de fútbol, histórica ya, al ser de los mejores de España, Europa y probablemente del mundo.
Sin embargo, este clásico toma tintes  políticos, debido a la actuación de Artus Mas estos últimos días y que viene arropada por la cercanía de la manifestación de la Diada, multitudinaria e histórica para en nacionalismo independentista catalán.
No es, además, el primer ejemplo de partido de fútbol con tintas cargada de política: la final de la Copa del Rey este año, Athletic de Bilbao – Barcelona, tuvo otro sonado corte antiespañol, con pitada al himno incluida, y de forma indirecta contra Esperanza Aguirre, por aquel entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, la cual declaró que debería cerrarse el estadio si hubiese habido pitada. En concreto, un insulto hacia su persona llegó a ser trending topic a nivel mundial.
Hoy en todos los periódicos encontramos referencias a la politización de este partido, por lo que es bastante absurdo entrar a opinar aquí; hay opiniones para todos los gustos. No obstante, si me gustaría reflexionar sobre el hecho de que en España el fútbol sea una manifestación política más.
El fútbol es un deporte, como todos los deportes, pasional: se sigue y se anima a tu equipo vaya como vaya. El equipo es un sentimiento, una alegoría de lo que la afición espera de él; por ello jamás se oirá decir a una afición “El Córdoba CF es una mierda” sino “el entrenador/la directiva/el jugador no está a la altura de lo que merece el club” (por ahorrarme poner otro exabrupto). Al club se le anima, pase lo que pase, descienda a donde descienda o de más penas que alegrías: es el club que sigues porque has nacido en esa ciudad, porque tu abuelo ya fallecido tenía una vinculación especial con el club o porque de niño veías todos sus partidos.
Esta pasión, además, puede canalizarse de formas muy primarias: pegando gritos en la grada, agitando banderas o tocando vuvuzelas (como si fuese una batalla medieval) lo que lo hace muy atractivo para lo vida moderna, en una sociedad donde por levantar un poco la voz en un establecimiento o mostrar un síntoma exacerbado de alegría se mira, como mínimo con extrañeza.
Así pues, que algo tan primario y sentimental se identifique tan rápido con la política lo veo como síntoma de inmadurez de nuestra sociedad. La política, que debería ser una actividad razonada para identificar el interés general y alcanzar el bien y la paz en la sociedad, queda relegada a la dilemática a escoger entre dos opciones, a cada cual más absurda. No consiste en una labor constructiva, sino de enfrentamiento y avasallamiento del rival. Es llevar al máximo exponente el tipo de política que se ha estado realizando desde siempre en España, la causante de que sean necesarias las mayorías absolutas para gobernar, la causante de la polarización de los parlamentos, del clientelismo de los agentes sociales. Con una visión así de la política, no es de extrañar que la analogía con el fútbol se haga tan rápida y evidente: solo queremos ver destruido el rival, sin ver lo que él nos puede aportar ni juzgar sus ideas, apegados a un partido del cual no sabemos nada, solamente que tenemos que votarlo porque, porque… dice que odia tanto como yo al otro partido político.
Disfruten del fútbol, construyan política.
PS: ¿Si el partido de hoy supusiese un hito histórico para el indepentismo catalán, sería el argentino Messi el nuevo Guifré el Pilós?
¿Y si el partido de hoy afianzase la unidad de España (no se como, pero pongamos este hipotético caso), el portugués Cristiano Ronaldo sería inmortalizado en un cuadro como cruzado?