miércoles, 16 de enero de 2013

La regulación de las agencias de rating


Por fin va a ponerse coto a uno de los símbolos de preponderancia del mercado sobre el Estado: las agencias de calificación de rating. Se acabó, pues, que el esfuerzo de un país completo se vea arruinado por el simple hecho de que una agencia independiente ponga una nota más o menos alta o diga que nuestra deuda –nuestra Sanidad, nuestra Educación, nuestras pensiones- es un mero “bono basura”.
Y esta noticia viene de uno de los órganos que siempre han suscitado más acusaciones de inutilidad, lentitud y burocracia: el Parlamento Europeo. Y no sin motivos: el paquete de medidas lleva tramitándose desde noviembre de 2011. Hoy le ha sido dado luz verde, y contará con medidas importantes para evitar “espantar” a los mercados cada vez que estas agencias de rating decidían juzgar sobre nuestros asuntos macroeconómicos.
Entre estas importantes medidas se encuentra:
1.       Presentar de dos a tres calificaciones al año que no hayan sido pedidas por los países, en las fechas anunciadas por las agencias el año anterior. Estas calificaciones se publicarán al cierre de los mercados y al menos una hora antes de que abran.
2.       Los inversores podrán reclamar daños y perjuicios por negligencia o culpabilidad grave.
3.       Se reduce la dependencia de las agencias de inversión obligando a las entidades de crédito, agencias de inversión, aseguradoras y sociedad de gestión a crear sus propios mecanismos de evaluación. Se crea una plataforma europea de calificación para comparar mejor las calificaciones.
4.       Se prohíbe tener una participación de un 5% o más en varias agencias. Asimismo, si un miembro con más del 10% de la agencia mantiene una relación onerosa o es miembro del consejo de administración de la empresa auditada no podrán emitirse calificaciones o estas podrán verse afectadas
5.       Rotación de agencias de calificación cada cuatro años.
Es un reglamento en contra de la especulación y a favor de la transparencia que trata de poner orden entre esas gallinas asustadizas y tiburones que son los mercados. Esperemos que esto no sea solo un destello ni un brindis al sol en medio de la orgía liberalizadora y privatizadora que vive Europa.
Personalmente, espero que esto sea el comienzo de una economía más regulada y tranquila, donde las ideas se impongan al beneficio y lucro personal. Otra medida que ayudaría a acabar con la volatilidad sería el impuesto sobre las transacciones financieras o tasa Tobin. Siempre me ha resultado curioso que un vendedor de bicicletas deba de soportar un impuesto sobre el valor añadido del ¡21%! Mientras que se habla con timidez de una tasa del 0,1 para el que venda acciones y del 0,01 para el que use productos derivados –los CFD´s y similares-.
En definitiva, es una noticia que, salvo para aquellas personas con meridiana ideología neoliberal y los que se lucraban con los informes de estas agencias, debería de alegrarnos, y otra prueba de que Unión Europea si quiere, puede.

Fuente pinchando aquí

jueves, 15 de noviembre de 2012

Colaboración:Reflexión sobre la huelga general


Me he dejado un día de reflexión tras la huelga general de ayer y unos cuantos comentarios con varios amigos que defienden la huelga para formarme todo lo que quería decir.

El primer aspecto que quiero destacar es que muchos de los asistentes ayer a la huelga y posteriores manifestaciones se creen que van bien representados. La verdad es que iban representados por los mayores ladrones, los dos grandes sindicatos UGT y CCOO.
Los argumentos de estas personas es que ellos defienden los intereses de los trabajadores.
Me río yo de esto, es bien famosa la foto del desayuno de CCOO con el jamón, pero ayer, hagan algo de memoria verán como no miento, los únicos establecimientos que no querían que cerraran fueron los bares y restaurantes, como no, ellos tenían que comer en algún lado.
El ejemplo me lo dio ayer un amigo asturiano en Twitter, y es que los miembros sindicales ayer comieron en una de las mejores sidrerías de la zona, debían de celebrar que ese día ellos se hacían palpables y les hacían ver al Gobierno que siguen queriendo subvenciones para estar callados.

Otro aspecto a destacar es que estos amigos míos, quieren destruir el Estado, y argumentan que de esta forma les quitas dinero público para su especulación. Parte de razón tienen en lo de la pérdida de dinero, pero no se dan cuenta que estas pérdidas también influyen luego en las subvenciones, becas y demás ayudas que reciben los ciudadanos.
De acuerdo estamos en que se suele especular más y despilfarrar, ahí, no les puedo quitar la razón, pero no ven que probablemente, con la mediocre e inepta clase política que tenemos, estas no ganancias de días de huelga, repercutirán más a partidas que no les afecte a sus propósitos.

Otros argumento que me dan es que es la única forma que hay de acabar con esta situación es la violencia, que ellos se perpetúan en el poder con la ley electoral. Sí, pero usemos la razón y si tantos estamos descontentos, la próxima vez que vayamos a las urnas hagámoslo patente votando en blanco, demostrando que lo que hay no nos sirve, no nos quejemos sin más y luego en las urnas votemos a los que nos representan ideológicamente.

Me queda darles la razón en que la policía a veces toma decisiones y lleva a cabo acciones no correctas, como las imágenes de ayer del joven de 13 años agredido o la mujer que cae por las escaleras del metro, pero, si aunque muchos me critiquen existe un pero, es muy difícil controlar una masa de gente, esta masa es imprevisible y en muchas ocasiones las órdenes van de arriba, y si ni quieren verse en la calle no les queda otra que acatar.

Por último, quiero dejar claro que estoy totalmente de acuerdo con aquel que se queja de la situación, puesto que es insostenible, que solo se están enriqueciendo unos pocos y se están cargando a muchas familias de clase media, pero el gran problema es que los mercados dominan al hombre y no el hombre a los mercados.
Y todo lo que se pretende hacer, se debe hacer desde la legalidad no a golpe y porrazo, si se pasó del franquismo a la democracia en la legalidad, ¿ahora no seremos capaces?

Por Francisco Guerrero

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El rebaño

Hace mucho tiempo dije en una entrada que no había solución para España si la mentalidad de sus habitantes no cambiaba. Pues bien, hoy 14 de noviembre ha sido uno de esos días en los que más pena me da vivir estos tiempos.No es de agrado presenciar como unos sindicatos indignos para un país como España son capaces de mover, como si de ovejas se tratase a parte de la población española. Y ojo, muchos me han acusado de "tirar piedras contra mi propio tejado" al quitar mérito e importancia a esta huelga, y por supuesto, no secundarla. Y piensan que esto es simplemente un defecto de nacimiento o una posición poco pensada.
Lo cierto es que durante mucho tiempo he desmenuzado uno a uno los motivos que estos sindicatos alegan para hacer huelga.
"Los recortes en educación" Fácil refutar este argumento, teniendo en cuenta que la educación ya estaba bastante mal antes de la crisis, flaco favor le hacemos si encima no permitimos que los niños vayan a sus colegios e institutos ( hecho lamentable que he presenciado hoy, en el que los alumnos se quedaban en casa durmiendo, mientras la mayoría de sus profesores acudían al instituto). En cuanto a las tasas universitarias, ya participé en diversas manifestaciones que dieron poco o ningún fruto. Dudo que en esta ocasión fuese a ser diferente.
"La economía" Estoy plenamente seguro de que los inversores, agencias de rating, y la totalidad de presidentes de la Unión Europea, estallarán de júbilo con esta huelga, y mañana mismo baja la prima de riesgo y la bolsa subirá al 5%. Incluso Merkel vendrá a felicitar personalmente a Hernández y Fernández (perdón, Toxo y Méndez) por el día de hoy. Nótese la ironía, para los de la Logse.

Y así podría seguir con todos los que me diese porque la realidad es que a los sindicatos no les importa nada el por qué los ciudadanos se echan a la calle. El principal motivo por el que se ha realizado esta huelga es para hacerse notar, porque desde la última habían estado muy callados. Porque quieren que sepamos que siguen ahí y quieren seguir cobrando sus subvenciones. Mañana ellos podrán irse de mariscadas y los parados que hoy les han acompañado seguirán parados.
Piensen en aquella época en la que no había crisis. ¿Hablaron los sindicatos de modificar la ley de desahucios que ha estado vigente desde 1909? ¿intentaron ponerse de acuerdo con gobierno y CEOE para una reforma laboral de la que todos fuesen partícipes?
¿Y ahora que estamos en crisis? ¿han intentado ayudar a los parados? ¿algo de comida, dinero, o  algún puesto de trabajo en sus filas? Y no me vayan a decir lo de los supermercados de este verano, porque entonces apaga y vámonos...
Por cierto tanto que criticaban la reforma laboral... Al final les gusta aplicarla: El país  El mundo

A la hora de la verdad la imagen de la huelga general la protagonizan los piquetes. Ese grupito de gente educada que se dedica a interpretar escenas lamentables de coacción y violencia. Sí, coacción y violencia, artículo 172 del Código Penal: "El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que quisiere, sea justo o injusto, será castigado (...) Cuando la coacción ejercida tuviera como objeto impedir el ejercicio de  un derecho fundamental se le impondrán las penas en su mitad superior, salvo que el hecho tuviera señalada mayor pena en otro precepto de este código (...)".  He añadido la parte que habla de derechos fundamentales porque el derecho a trabajar se encuentra recogido en el artículo 35 de nuestra constitución.
Ahora vean los diversos vídeos e imágenes que se pueden encontrar en todos los medios y analicen como si de un juez se tratase. Aquí les dejo uno que encontré: Youtube
Por último agradezco a mi compañero Carlos Valverde @valverde93 por aportarme vía twitter la información necesaria para acabar este artículo.
Se trata ni más ni menos que del BOE. Así que no voy a decir nada más. Lean y piensen si de verdad merece la pena seguir a unos sindicatos como los que tenemos.
BOE 2012/10/05
BOE 2012/08/16


viernes, 9 de noviembre de 2012

El polémico matrimonio homosexual


La tardanza del Tribunal Constitucional genera siempre un efecto boomerang en la opinión pública española. Esto no es tanto culpa del Tribunal como del mal uso que se hace de él, pues si se escuchasen de verdad las propuestas de otros grupos parlamentarios diferentes del grupo que gobierna no sería necesario tumbar todas las leyes a golpe de sentencia constitucional.
Esto es un debate baldío que nos aleja del cuerpo de este artículo: el reconocimiento de la palabra “matrimonio” para designar las parejas homosexuales. Un debate puramente nominalista planteado, a mi parecer, por los sectores más conservadores de la política y la jerarquía eclesiástica.
A mi sencillo entender, el artículo 32 de la Constitución no limitaba el elenco de matrimonios al heterosexual: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio en plena igualdad jurídica”. El uso del nexo copulativo “y” no hace el papel de la preposición “con”.
La alternativa –pues la unión y cohabitación de homosexuales no puede prohibirse gracias al artículo 14 de la Constitución- era la creación de otra institución jurídica análoga al matrimonio para englobar las uniones homosexuales.
Esto habría supuesto un caos administrativo y judicial con todos los matrimonios homosexuales celebrados desde 2005, pues esos contratos habrían de convalidarse con todos los procedimientos pertinentes. Parece, además, una maniobra de estos sectores opositores para negar a la nueva institución el derecho a adoptar, otro de los objetivos de pugna entre el colectivo LGTB y los más conservadores (la reforma de 2005 daba las mismas opciones en el artículo 44 del Código Civil a los matrimonios homosexuales que a los heterosexuales).
Las menciones al Derecho romano –la casta de contertulios de la “TDT Party” critica las materias no instrumentales cuando no son útiles para el desarrollo del trabajador en la empresa pero recurren a ellas cuando sus intereses así lo requieren- han sido numerosas en estos días. También se ha hecho mención al Derecho canónico y al Derecho natural, muy relacionados.
Dada mi formación boloñesa no me he podido aprender las virtudes del Derecho natural, pero si puedo hablar algo de Derecho romano. La primera consideración que tengo que hacer es que la institución del matrimonio, como contrato civil desligado de cuestiones religiosas, viene existiendo desde la Ley de las XII Tablas, publicada allá por el 451 antes de Cristo, ergo es falso que se esté pervirtiendo un sacramento de la Iglesia Católica. Así, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, y los católicos nos casaremos según nuestro catecismo y creencias, pues así nos lo otorga también la Constitución.
Es cierto que en Derecho romano el matrimonio solo se concebía entre hombre y mujer. Claramente el Derecho romano fue depurado, técnico, preciso y complejo, pero sigue siendo un Derecho que regía una sociedad muy antigua. Aunque los entusiastas del romanismo siempre nos hemos preguntado si, de no haber concentrado el emperador del poder absoluto durante el Dominado, la sociedad romana habría avanzado hacia cotas insospechadas  como la permisión de este tipo de prácticas.
Pero ya en el propio Derecho romano clásico, autores como Ulpiano no defendían la causa puramente sexual y reproductiva del matrimonio, sino la affectio maritalis , es decir, el consentimiento de ambos esposos de formar ese matrimonio.
Y sin salirnos del citado Derecho romano, esta situación me recuerda a la de otras instituciones análogas entre sí por una cuestión simplemente subjetiva que acabaron fusionándose en una sola para aumentar la seguridad jurídica: la de la propiedad. La propiedad en Derecho romano dependía del sujeto que la ostentase. Así, existía la propiedad ex iure quiritium en el caso de los ciudadanos romanos y la propiedad peregrina para los peregrini o extranjeros –y más tipos, como la propiedad pretoria- pero que coincidían en características y esencia. Esta sentencia del Constitucional no hace sino allanar el camino y agilizar el trabajo de jueces, abogados y otros juristas, así como garantizar la igualdad y permitir un desarrollo afectivo de las personas homosexuales, que no van a verse separados por una cuestión puramente sexual del resto de ciudadanos españoles.

martes, 23 de octubre de 2012

Nuestra responsabilidad en el consumo


Sartre vino a enseñarnos que somos responsables en tanto que individuos. A pesar de vivir la sociedad de masas, una sociedad donde somos números, estadísticas, modas, corrientes de opinión, escaños, población activa, productivos o no, seguimos siendo individuos. A pesar de que nuestro dinero esté en los grandes bancos y nuestro trabajo dependa de ellos –aun siendo autónomo o empresario, dependemos de ellos- seguimos siendo individuos, con una autonomía de la voluntad y unos derechos reconocidos que podemos y debemos ejercer.
La responsabilidad individual, para producir efecto, ha de ejercerse colectivamente: un grupo de individuos han de realizar una acción para producir un efecto. El individuo podrá realizar una acción individual desligada de un colectivo; difícilmente logrará el objetivo propuesto, pero servirá para calmar su conciencia. Este último caso son las limosnas, por poner un ejemplo. La entrega de una limosna no erradicará la pobreza, pero el individuo pensará que está aportando algo, aunque en realidad acalla su conciencia.
El problema de los actos colectivos es que el ser humano, en su gregarismo, tiende a elegir líderes –ya para protegerse de ellos mismos o para gobernarles, dependiendo del autor-. Aún en democracia, son difíciles las respuestas colectivas efectivas: a pesar del clima de crispación e indignación ciudadana con los partidos tradicionales, han sido estos los que han vuelto a ganar las recientes elecciones autonómicas.
Volvamos, sin embargo, a la enseñanza sartriana: “somos responsables en tanto que individuos”. Sobre nosotros recae una responsabilidad por disfrutar de una autonomía y una libertad. Hay que tener en cuenta que los movimientos sociales existen en tanto una serie de individuos realizan una serie de acciones. Estas acciones suelen ser prolongadas cuando son tutorizadas por algún poder –económico, político- y espontáneas cuando provienen del mismo seno de la ciudadanía.
Hay muchas formas de recoger ese sentir ciudadano para convertirlo en corriente de opinión: formando partidos políticos, asociaciones de carácter cívico, ateneos, grupos de debate… Esto es, no obstante, algo muy general, y me gustaría concretar una de estas opciones que se nos da como individuo como motor del cambio: la libertad económica, y dentro de ella, la de consumo.
Efectivamente, podemos consumir lo que nos plazca y cuanto nos plazca: solamente la ley, que procura mantenernos alejados de ciertas sustancias que en sociedad se consideran que atentan contra la moral y el orden público y nuestra capacidad pecuniaria, nuestro dinero, vamos.
Es necesario, para mejorar la sociedad, consumir con ética. El concepto hedonista y egoísta que prevalece ahora mismo en nuestra s sociedades nos lleva a descuidar algo tan importante como es el concepto de trabajo y esfuerzo humano, y su justa retribución. Solo nos importamos nosotros.
Esto no es simple retórica ni un brindis al sol; puede concretarse en la imagen actual de Apple, la compañía de la manzanita, de empresa moderna, innovadora y todo un ejemplo para nuestros futuros empresarios. Hay que reconocer que la firma de Palo Alto tiene cierto romanticismo: un hippy y un estudiante de ingeniería comienzan a crear ordenadores en su propia casa sin apenas financiación con la idea de hacer que los ordenadores sean accesibles a todo el público, tanto en precio como permitiendo una navegación intuitiva. Lo que siguió después –y no quiero pararme en la actitud de Jobs en los ochenta- ya no es tan utópico o soñador: las denuncias por atentar contra el medio ambiente y el trato que reciben los empleados de Foxconn, empresa encargada de ensamblar numerosos dispositivos Apple, que incumplen las normativas laborales a unos niveles que en Europa creíamos relegados a los cuentos de Dickens. Animo al lector a que se informe, aunque la información es escasísima, relegada a medios especializados, periódicos locales o una breve reseña en medios generalistas.
Apple, de esta forma, obtiene unos beneficios ingentes. ¿Qué podemos hacer frente a Apple? Directamente, no consumir sus productos. Si no es por conciencia de que esos trabajadores están siendo degradados en su dignidad, también habría que considerar si esto no es competencia desleal hacia las empresas que fabrican sus productos acorde a las normativas laborales y seguridad. Si esto no se castiga, tanto cívica como legalmente, otras empresas seguirán el ejemplo de Apple. ¿Tiene consecuencias para el trabajador europeo o estadounidense, sindicado y con condiciones de trabajo aceptables? Desde luego. El fantasma de la descentralización está ahí, y los que llaman a la competitividad, también. Para atraer inversión extranjera, han de relajarse las condiciones laborales, que viene a ser en España la gran solución para estos problemas.
El ejemplo de Apple es extensible a todos los campos de la ética: ¿Es ético que alguien gane dinero exhibiendo el fracaso de la LOGSE en Gandía Shore? ¿El resto de empresas y compañías que usan la descentralización de empresas con esos fines deben de ser premiadas?
Volviendo a Sartre y dejando a Jobs, tenemos esa responsabilidad en tanto individuos. Muchas de estas injusticias no serán conocidas, y puede que aun conociéndolas –el caso de la explotación de los cafeteros en África- ni se nos ocurra oponernos a ellas. ¿Quién puede, con los sueldos actuales, pagarse los productos de comercio justo? Sin embargo, por algo hay que comenzar a limpiar nuestra conciencia. Y no comprar un producto de semejante precio, sabiendo lo que conlleva, limpiará por lo menos nuestra conciencia. Y si todos limpiásemos nuestra conciencia de esta forma, a lo mejor, Apple cambiaba su política. 

lunes, 15 de octubre de 2012

También sin Historia


En mi última aportación critiqué el utilitarismo del que quieren impregnar a toda la educación pública. Era una crítica al desmantelamiento de los bachilleratos menos solicitados y una petición para que se respetase la opción formativa de todos los ciudadanos.
Sin embargo, es levantarme cada día y ver una terrible noticia provocada por lo que ya podríamos llamar “Ministerio de formación del trabajador”. En el anteproyecto de la LOMCE –el mismo donde se prevé la capitidisminución del griego y la eliminación de la Cultura Clásica- se pretende reducir la Historia –sin matices, la historia que han cursado todas las generaciones- a una mera asignatura optativa. Con esta medida, el alumno que no escoja Historia no estudiará la Revolución Francesa, la Revolución Industrial, la Primavera de los Pueblos, la crisis de 1929, el auge de los totalitarismos o la Guerra Fría.
En el anteproyecto de la LOMCE se repiten las palabras “productividad, y competitividad” y el verbo “emprender” conjugado de mil formas. No hay que hacer una gran labor hermenéutica para dilucidar que este anteproyecto pretende fomentar la empresa, creando trabajadores y estimulando el espíritu empresarial de los alumnos

El artículo donde se reduce la Historia a materia optativa
No obstante, me pregunto qué clase de empresarios pretende formar el señor ministro. Si la Historia sirve para no repetir los errores del pasado, creo que esos embriones de empresarios deben de conocer el cartismo, el ludismo y las Trade Unions, al igual que cualquier otro ciudadano. La cultura no es un elemento accesorio del ciudadano, sino su esencia misma, la que le permite configurarse, comprender la realidad y transformarla.
Me gustaría incidir en la idea de que el hombre, en tanto ciudadano, es un ser político que se relaciona con la comunidad y las instituciones. También me gustaría recordar que el hombre, en tanto ser humano, tiene una serie de dudas ontológicas y morales que dudo mucho que se satisfagan estudiando materias instrumentales o en el puesto de trabajo. Si bien hay que ser realistas y admitir que la Historia que se de en secundaria no va a resolver esas dudas, si puede servir como trampolín para que el alumno conozca figuras históricas –Marx, Adam Smith o Diderot- y se embarque, ya de forma autodidacta, en su conocimiento. Aunque Mujeres, Hombres y Viceversa quiera predicar lo contrario, aún hay gente que se interesa por estas cuestiones olvidadas.
Sin embargo, Wert parece creer que los españoles queremos trabajar y luego dedicarnos al fútbol y la telebasura. Parece increíble que un señor que además es ministro de Cultura parezca alentar ese modo de vida consumista, basado en la producción y el consumo, que resume al ser humano –máxima creación de Dios, lo cual debería saber un señor que milita en un partido con raigambre cristiana- a poco menos que una estadística y a un factor más de producción.


domingo, 14 de octubre de 2012

Ha de ser productivo


De aquí a un tiempo no hacemos más que escuchar las palabras “competitividad” y “productividad” en boca de todo el mundo. Se repiten como un mantra y se espera que calen en lo que se supone, es la vaga y poco emprendedora sociedad española.
Indudablemente, las empresas españolas no han demostrado demasiada imaginación ni se han abierto demasiado a nuevos mercados. Ninguna empresa española participa realmente del “boom” de la tecnología inalámbrica que ahora está saturado el mercado de smartphones y tablets, tampoco de los coches híbridos ni de cualquier negocio a primera vista atrayente. Nuestra economía tenía mucha base en el llamado ladrillo y el turismo, aparte de la vanidad –ya casi una parodia- de esas empresas españolas que se dedican a venderle jamón a los chinos y a los estadounidenses.
Ahora que los liberales mandan y no tienen reparos en decir que las empresas son importantes para España y que montar una empresa no es en absoluto ser un capitalista de cuento de Dickens, se están poniendo en marcha programas para ayudar emprendedores –la reforma laboral, aparte de abaratar el despido, incluía deducciones fiscales por contratar empleados de menos de 30 años y capitalizar el 100% del paro para montar una nueva empresa-. Esto, en principio, suena bien con vistas a flexibilizar el mercado e trabajo, crear empresas competitivas, atraer inversión extranjera, etc.
Pero el problema estaba ahí, esa sociedad tan poco instruida en las bondades del capitalismo y que ve emprender como último recurso –cosa cierta, por otra parte- y que prefiere trabajar para una empresa o para la Administración Pública.
Para esto, el ministro Wert ha decidido ponerse manos a la obra e iniciar el anteproyecto de la reforma educativa. No le bastaba con potenciar la formación profesional –cosa que a mi parecer es correcto- sino que desea cargarse, si, esa es la palabra, los bachilleratos de Artes Escénicas y Humanidades.  En el caso del primero desaparece literalmente como Bachillerato, y los alumnos de Conservatorio tendrán que elegir entre su carrera musical o cursar uno de los bachilleratos restantes. El desmantelamiento del bachillerato de Humanidades es más sibilino, pero igual de efectivo. Reduce el griego clásico a una asignatura optativa –presumiblemente reducida a un solo año- convierte el Latín en optativa en 4º de la ESO y la Cultura Clásica desaparece. Esto limita las opciones de conocimiento de estas materias a muchos alumnos, que además suelen estar sometidos a presiones por las presuntas salidas laborales que ofrecen los bachilleratos científicos.
Sumado a la Estrategia Universidad 2015, deja una educación completamente postrada al interés empresarial, quitando cualquier tipo de formación humanista del sistema educativo español. Viendo estos planes de bachillerato, no sería raro suponer a extinción de filologías e historias de aquí a unos años.
Hay que entender que la empresa es una forma de crear empleo y generar riqueza en un país. Pero también hay que comprender que la empresa es un negocio que, de forma legítima, responde a intereses particulares. Poner –como prevé la Estrategia Universidad 2015- la investigación al servicio de la empresa e implantar un sistema de financiación, como vemos en el esquema no parece un sistema especialmente ventajoso para la investigación, pues claramente la actividad económica nunca ha dado muestras de la paciencia que necesita cualquier actividad investigadora, sin hablar de aquellas investigaciones que no supongan una aportación económica directa e inmediata pero si pueden tener un gran valor cultural y un enriquecimiento para el país a largo plazo. ¿O que sería de España si Séneca, Averroes, Quintiliano, Ortega, Unamuno, Dalí, Falla y una interminable lista de personalidades ilustres hubiesen reducido la cultura a entretenimiento y se hubiesen dedicado a “tareas productivas” como montar churrerías en China o financiar al Pocero?


Esquema de financiación de investigaciónEdu
Pero sigamos formando trabajadores, consumiendo y poniendo a Steve Jobs como referente. Sigamos anteponiendo la producción a la ética: si la telebasura produce, sigamos vendiéndola. Si las novelas rosas de vampiros venden, sigamos vendiéndolas. Si perder en dignidad y esencia humana es competitivo, compitamos.


PS: Un vídeo, a modo de reflexión , sobre el papel de la cultura en el individuo según Wert.